Yo adicto al sexo por empezar desde muy temprana edad con la revistas de pornografía y seguir con las películas me encuentro realmente atrapado. Los adictos tenemos una enfermedad crónica igual que los alcohólicos drogas y vicios de juegos etc.
Le pedí al señor ayuda: Y con la virtud de una mujer limpia que Dios tuvo a bien concederme como esposa. Y estas dos formas que me enseño. Espero aprovecharlas para mí y que les puedan servir a otros. Lo más esencial es odiar la pornografía.
1ª La pornografía excita nuestros deseos con actos impuros contra naturales. Y nos impide ver mas aya del deseo de sexo. Ejemplo: el apóstol Pablo aconseja a Timoteo.
1 Timoteo 5:1 No reprendas con dureza al anciano, sino aconséjalo como si fuera tu padre. Trata a los jóvenes como a hermanos;
Esto nos ayuda a ver a las mujeres con mucho respeto, honorabilidad y honradez.
2ª La otra forma que nos hace odiar la pornografía es pensar todo lo contrario del texto anterior referente (las ancianas, como a madres; a las jóvenes, como a hermanas, con toda pureza.) ¿Y si pensamos que son nuestras madres hermanas e hijas; Son las que se hayan cautivadas o haciendo pornografía?
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